El sueño mexicano del oro olímpico en futbol dentro de los Juegos de Río 2016 no será exclusivo de la selección comandada por Raúl ‘El Potro’ Gutiérrez. Existe otro representativo azteca que luchará por llegar al podium, aunque su camino tenga que ser a través de las penumbras.

La selección mexicana de futbol 5 para ciegos y débiles visuales participará del 2 al 19 de Septiembre en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016 luego de haber logrado su clasificación al obtener la medalla de bronce en los Parapanamericanos de Toronto 2015. En Brasil, el objetivo para el equipo mexicano no es otro sino el podium, a pesar de saber que existen otros combinados con mucha mayor experiencia, roce internacional y  sobre todo apoyo.

Jóvenes de Puebla, Ciudad de México y San Luis Potosí componen el combinado cuya base tiene más de seis años trabajando juntos, siendo la capital potosina la base del seleccionado y el hogar de la mayoría de los jugadores y cuerpo técnico comandado por el profesor Jesús de Anda, ex jugador profesional de Toluca, Veracruz y el Atlético Potosino.

El  representativo nacional surge a raíz de la inquietud de uno de los defensas, Pablo Millán, por investigar acerca de a existencia de las opciones para la práctica de futbol de las personas ciegas y débiles visuales. Junto con Ismael Gil, hoy auxiliar técnico del equipo, se encontraron con que efectivamente la modalidad existía y se practicaba de manera muy formal en países como Argentina, Brasil, parte de Europa y el continente asiático, llegando al grado de tener ligas semi profesionales con más de 180 equipos.

Incialmente la actividad se comenzó a practicar en México con la intención de que fuera una posibilidad de  esparcimiento para los jóvenes que viven con esta condición, sin embargo con el paso del tiempo todo fue tomando forma hasta que se llegó a armar la selección, misma que fue invitada a participar en diversos torneos de la especialidad obteniendo cada vez mejores resultados hasta llegar a la máxima justa deportiva este próximo mes de Septiembre.

La adaptación del futbol para ciegos y débiles visuales puede ser jugada en la modalidad de futbol 7 y futbol 5, ésta última la cual en la que México tendrá participación. En ella juegan cinco contra cinco en una cancha con dimensiones similares a las del futbol uruguayo. Cuatro de los jugadores portan antifaces para que ninguno pueda sacar ventaja, pues en el juego pueden participar tanto invidentes como personas con distintos niveles de discapacidad visual ya sea que la condición haya sido adquirida o de nacimiento. Por su parte el quinto elemento es el portero, único jugador del equipo quien no tiene discapacidad visual y que, además de las funciones de un arquero convencional, tiene la responsabilidad de dar voces para orientar a sus compañeros dentro del terreno de juego

 

Con resultados importantes en competencias internacionales a cuestas, la selección mexicana de futbol para ciegos y débiles visuales tiene esperanzas reales de obtener una presea en los Paralímpicos pues, si bien Brasil y Argentina lucen como máximos favoritos, el equipo azteca los ha enfrentado en diversas ocasiones estando a segundos de obtener el resultado esperado y, en el peor de los casos, tendrá una lucha muy cerrada con el resto de los participantes por la medalla de bronce. Sin embargo, el principal objetivo de este combinado no es únicamente obtener un metal en Río, sino que su actuación tenga la resonancia necesaria para obtener más apoyos al deporte adaptado en México y a la cultura de inclusión social para personas con distintos tipos de discapacidad.

 

Anuncios