Nunca en la historia del olimpismo moderno había sido tan dramática la situación de una ciudad sede previo a la celebración de los Juegos. Los aros olímpicos para los brasileños no parecen ser más símbolo de esperanza y se han convertido en una verdadera amenaza.

Río 2016 está enfermo, le duele todo. A la crisis política propia de un país con presidente interino, se le une la emergencia sanitaria por virus del Zika en el contexto de la peor recesión económica de su historia en una ciudad la cual recibe a los visitantes extranjeros  con una consigna: ‘Bienvenidos al infierno, la policía y los bomberos no reciben su salario. Quien sea que venga a Río no está seguro

RÍO 2016 EN ESTADO DE CALAMIDAD PÚBLICA

No es un subtítulo sensacionalista sino una declaratoria oficial por parte de Francisco Dornelles, gobernador del estado de Río de Janeiro, en torno a la amenaza de que la seguridad, los servicios de salud y la red de transporte colapsen durante la celebración de los juegos. Con la declaratoria, hecha apenas en el mes de Junio, logró la aprobación de más de 800 millones de dólares por parte del gobierno brasileño. Tanque de oxígeno para la organización de Río pero motivo de asfixia para el resto del país.

Existe la mala costumbre por parte de los organizadores de los magnos eventos deportivos de subvaluar el costo real que implicará la realización de estos. De hecho La Escuela de Negocios Said de Oxford ha estudiado todos los Juegos Olímpicos organizados de 1960 a 2012 y su informe muestra que, de media, al final cuestan casi un 179% más de lo previsto inicialmente. Si tomamos en cuenta que en menos de 10 años Brasil albergó: Juegos Panamericanos, Copa América, Campeonato Mundial de Futbol de la FIFA y Juegos Olímpicos, entonces imagínense la gravedad que esto puede suponer.

A pesar de los problemas se espera que Río 2016 alcance la cifra de 500 mil visitantes , cifra que, aunque bien saben que está muy lejos de cubrir los gastos provocados, esperan que alivien un poco y sean suficientes para que la ciudad carioca no se convierta en Atenas ni Brasil en Grecia pues la amenaza está presente al recordar las palabras del ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogue, quien contundentemente mencionó en su momento que la profunda crisis griega no podría ser comprendida dejando de lado el problema económico que les significó Atenas 2004.

Ya lo dijo Simon Kuper, columnista del financial times: Los poderes públicos que deciden meterse en una carrera como la de la organización de unos Juegos Olímpicos deberían explicar a la ciudadanía que, al menos en lo económico, un evento de estas características es una gran fiesta, y como tal debería ser defendido, es decir como un acto de gran consumo y no como una inversión
BIENVENIDOS AL INFIERNO

Así de contundente era la recepción para los viajeros que arribaban a la terminal aérea Tom Jobim, principal punto de acceso de los visitantes extranjeros a la ciudad. Lo preocupante es que, a diferencia de lo sucedido en el mundial de futbol de 2014, en esta ocasión no eran activistas quienes alzaban la voz, sino los mismos directivos del sindicato de policías de Río de Janeiro.

En palabras de Fabio Neira, presidente de la Coalición de Policías Civiles de Río  manifestaciones más contundentes serán inevitables si no hay un aumento salarial y más seguridad para los agentes. ‘No queremos radicalizar, pero nuestras bases están muy insatisfechas y sin perspectiva, por eso no está descartada una huelga durante las Olimpiadas’ Explicó, y sentenció además que: ‘La paciencia se acabó, estamos ante una situación de colapso y vamos a ir aumentando nuestras medidas’

Si bien, conforme se han ido acercado los juegos la tensión en este sentido ha disminuido en gran parte gracias al recurso federal otorgado luego de la declaratoria de calamidad pública, la incertidumbre sigue presente en una ciudad en la cual los índices delictivos no han hecho otra cosa que subir de manera notable en los últimos meses.

Además, por si fuera poco se teme de que la capacidad de la red de salud pública para atender la demanda durante los Juegos sea insuficiente pues se reporta escasez de profesionales de la salud, insuficentes  reservas de sangre y condiciones precarias en los hospitales públicos de Río. El ex astro del futbol brasileño, Rivaldo, ya lo dijo:

‘Quien quiera venir a Río no pone en riesgo su vida’

-Rivaldo-

UN ENEMIGO LLAMADO ZIKA

Justo en el rubro de salud pública se cierne la que para muchos es en realidad la principal sombra y amenaza de la justa El virus del Zika

A la peligrosidad propia de la enfermedad se le suma la poca claridad con respecto a LOS verdaderos alcances del virus y el tipo de amenaza que significa.Una de las más notables consecuencias que ha acarreado la desinformación ha tenido que ver con la renuncia de algunas luminarias deportivas, principalmente de una de las cartas fuertes del nuevo programa olímpico; el golf. Jasoy Day, y Jordan Spiet, principales figuras actuales del PGA tour han desertado del torneo olímpico argumentando miedo al Zika, (aunque hay quienes creen que el virus fue el pretexto perfecto para evadir controles anti dopaje más severos que los de la PGA).

Además de las deserciones de las estrellas del golf otros atletas mediáticos como la portera estadounidense Hope Solo o el basquetbolsita español Paul Gasol han declarado que sí irán a Río pero con profundo miedo, causando un gran impacto en la opinión pública y provocando más incertidumbre en torno al problema para toda la comunidad Olímpica

Pero para quien piense que el epicentro de la crisis sanitaria en torno al Zika es un tema de mala propaganda basta con mencionar que un grupo de más de 150 expertos en la materia enviaron una carta dirigida a la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendando la suspensión de los Juegos Olímpicos por el riesgo que la enfermedad representa.

Ni la OMS ni el Comité Olímpico Internacional ni la organización de Río 2016 parece haber tomado la recomendación con demasiada seriedad. Lo cierto es que durante la fiesta olímpica todos los visitantes conscientes en materia sanitaria, en especial las mujeres, tendrán por lo menos una sensación aprehensiva de ser potenciales portadores de un virus que se teme se extienda a otras latitudes con consecuencias desagradables y de gran impacto

UN MONSTRUO DE MUCHAS CABEZAS

Si bien la crisis económica brasileña, el virus del Zika y el temor a la insuficiencia de servicios durante la justa parecen los problemas más preocupantes de los Juegos de la XXXI Olimpiada, no se pueden tomar como amenaza menor otros puntos importantes:

  • La crisis política propia de un país cuyo presidente es interino y pendiente de un juicio a Dilma Rousseff que tiene al país en vilo y que acentúa cada problemática posible
  • El tema de la contaminación denunciada por organizaciones civiles, especialmente del agua, que pone en riesgo la salud de participantes y visitantes.
  • La polémica desatada en torno a los atletas rusos debidoo a las irregularidades denunciadas por la Agencia Mundial Antidopaje que ya generó la expulsión de la federación de atletismo de aquel país y que ha puesto en entredicho la participación de la nación Euroasiática.
  • El contexto sociopolítico mundial con la tendencia anti globalizadora. El Brexit de Gran Bretaña y candidatos en diversas latitudes que en sus discursos hablan de levantar muros y fronteras frenando la migración siendo está una postura que representa una antítesis a los valores del olimpismo.
  • La creciente ola de atentados terroristas de gran impato que han acontecidao en el panorma mundial en los últimos tiempos y que obligan a que los niveles de alerta en un evento tan global como los juegos tengan que estar al máximo.
  • Supuestas negligencias y corrupción por parte de algunas compañías constructoras que ponen en entredicho la calidad de las obras del complejo olímpico y que han retrasado al máximo los tiempos de entrega

 

Como lo han dicho algunos académicos y especialistas el epicentro de este problemática radica en que las ciudades sedes se convierten prácticamente en rehenes de los organismos internacionales del deporte ya que una vez elegida la sede no hay marcha atrás si no se quiere quedar en ridículo en la escena internacional y los comités terminan cediendo

Los mega eventos deportivos siguen siendo un jugoso negocio pero para las constructoras, marcas deportivas, patrocinadores, organismos internacionales y casi todos los participantes de la industria deportiva pero no para las sedes quienes muchas veces terminan salvando la cara presentando una escenografía bonita para el mundo, aunque tras bambalinas todo se esté cayendo a pedazos.

Solo nos queda esperar que el Espíritu Olímpico nos dé respuestas inexplicables desde las pistas, albercas y canchas. Enseñanzas que nos inviten a imagina un futuro mejor  y ¿Porqué no? Un nuevo modelo de organización para este tipo de justas que no aniquile toda sede que pisa.

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